

A tan solo 30 minutos de Quito, los amantes del campo y el contacto con la naturaleza tienen un nuevo destino en la parroquia de Píntag. Famosa por sus maravillosas lagunas, costumbres, gastronomía y por ser el punto de partida para ascender a los Illinizas, el poblado de Píntag ofrece al turista nacional y extranjero múltiples opciones para la diversión y la aventura.
Se puede iniciar un recorrido por el centro de la parroquia, cerca de la Plaza Central está el centro de información turística donde podrá enterarse de las diferentes rutas que puede tomar. Un sitio de visita obligada es la iglesia de Píntag.
A poco minutos del parque central, en un camioneta alquilada o en un carro particular puede dirigirse a las lagunas de Píntag que son renombradas por su belleza, entre las más destacadas está la de Secas, ideal para la pesca en sus alrededores se puede realizar una caminata por el bosque primario de la zona. Más allá, la laguna de Tipo-Pugro en la que se pueden realizar paseos en bote y probar sus habilidades en el arte de pescar truchas.
Otra laguna renombrada es la de Muertepungo o puerta de la muerte, llamada así por su ubicación a 4200 metros sobre el nivel del mar, su paisaje hipnotiza, es el sitio perfecto para cabalgatas, pesca y senderismo durante los fines de semana.
Existen otros lugares de gran belleza natural como la Isla del Amor o las chorreras del Molinuco. Píntag ofrece opciones ecoturísticas para escapar un fin de semana al campo y vivir una experiencia intensa al natural.
Información útil: Del playón de La Marín puede tomar un bus hacia el sur, que lo conducirá a Píntag, para trasladarse a las lagunas puede alquilar una camioneta.
Para visitar la laguna se recomienda un guía especializado.
Píntag, un paraíso en medio del páramo andino